Medidas del recinto
Largo, ancho y alto útil del espacio donde iría la cámara o la exhibidora. Si el local todavía está en obra, alcanza con las medidas del plano. La altura libre y el ancho de puertas y pasillos también importan: por ahí entran los paneles isotérmicos el día del montaje.
Temperatura y producto
Qué se va a guardar y a qué temperatura de trabajo: conservación por encima de cero, refrigerado o congelado. Sumá si el producto ingresa ya enfriado o a temperatura ambiente, y con qué frecuencia se abre la puerta durante la jornada. Son los datos que más pesan en la carga térmica.
Plazo y forma de trabajo
Cuándo necesitás el equipo funcionando y si la instalación se hace con el local en actividad o cerrado. Si hay una fecha límite por apertura o por temporada, decila. No es obligatorio tener un plazo cerrado: sirve para ordenar la coordinación de la visita técnica.
Fotos y planos del lugar
Imágenes del espacio, del tablero eléctrico y del punto de desagüe más cercano ayudan a anticipar el recorrido de cañerías y la ubicación del equipo condensador. Un croquis a mano con medidas es suficiente. Si no tenés fotos, se resuelve en la visita.
Qué esperás del resultado
Contanos si buscás una cámara modular nueva, sumar capacidad a una existente, cambiar una exhibidora vertical o programar mantenimiento preventivo. Aclarar el objetivo evita cotizar de más y permite ajustar el equipamiento a lo que realmente necesita el local.